CUIDADO CON LOS ELEFANTES

Hace exactamente un mes que escribía sobre la Casa del Rey. En concreto, de unas declaraciones más que desacertadas del Rey Juan Carlos I.

En estos días, la Casa Real y el Rey en particular vuelve a ser portada de las noticias. Entre yernos imputados y nietos que juegan con armas, nos despachamos ahora con una caída del Rey en un viaje privado con el objetivo de practicar la caza de elefantes.

No niego que toda persona tiene derecho a la privacidad y dentro de esa privacidad hacer lo que crea conveniente dentro de la legalidad, claro. Pero no pienso lo mismo de una persona que ejerce un cargo público. Un cargo público debe ser ejemplo dentro y fuera del ámbito personal y privado. No en vano, su ejemplaridad es la que medirá en gran medida la confianza y respeto que los ciudadanos tengan de él.

Al Rey le gusta la caza. Y eso no es malo, es una afición como otra cualquiera. Pero dicha actividad puede no ser ética o moral dentro del contexto de su responsabilidad pública. No olvidemos que es el Jefe del Estado de nuestro país. Si no se le exige ejemplaridad al jefe del estado, apaga y vámonos. Algunos podrían pensar que si su afición fuera coleccionar sellos no se estaría hablando de este tema. Pero coleccionar sellos nada tiene que ver con la caza, esquiar, conducir motos de alto cilindraje, etc. Hay una gran diferencia, sobre todo en lo que a peligrosidad se refiere. Además, seguro  que aunque el viaje fuera privado hay dinero público que se gasta de todas formas, ya que hay que garantizar la seguridad personal del rey, por ejemplo.

Tampoco es un ejemplo que con la que está cayendo en nuestro país, el Rey se despache con viajes privados de alta alcurnia. No creo que el Corte Inglés ofrezca un viaje a Bostsuana 2x1 con descuentos gratuitos a los menores de 12 años a la gente de a pié.

Si nuestro gobierno nos machaca diariamente con la austeridad y recortes como males necesarios para salir de la crisis, es de agradecer que la Casa del Rey también actúe de la misma forma en todos los ámbitos, público y privado. A mí los recortes y la austeridad me está llevando a cambiar mis hábitos "privados", por ejemplo.

Añado además un elemento más a mi reflexión.

¿No está el Rey ya mayor? No lo digo por la edad, porque hay personas que a la edad de los 72 años están mental y físicamente perfectos. Pero hay que decir que Don Juan Carlos está "chocho", con todos los respetos. Físicamente está limitado y torpe. ¿No sería necesario un relevo generacional en la institución? El Príncipe Don Felipe está sobradamente preparado, tiene buen hacer y un porte estupendo. Creo que ha llegado su momento.

No quiero entrar en si la Institución es necesaria o no. Porque aunque España se convierta en una República constitucional, alguien tendría que asumir el papel del Jefe de la República o Estado. ¿Y a quién ponemos ahí? A alguno de los chorizos que tenemos por políticos en este país??

También hay que decir, que históricamente en España, la prensa ha tratado al Rey con un excesivo respeto, no publicando ni dando vuelo a muchas informaciones que surgían en la prensa extranjera respecto a los excesos del Rey nunca confirmados ni demostrados: amantes, viajes secretos, etc. No sé si eso a la larga ha resultado ser un arma de doble filo. Lo mismo el Rey ha llegado a pensar que puede hacer lo que le dé la gana sin que eso tenga repercusiones.

Pero el Rey no ha caído en la cuenta que en los tiempos que corren ya no se salva nadie de la picota.

El único consuelo que me queda, es que parece que la caza de elefantes estaba autorizada. Menos mal ¡¡¡¡


1 comentario:

joseAntonio Bejarano dijo...

Don Juan Carlos ha cometido un error y él lo sabe. Espero que sepa estar a la altura y dé explicaciones. Es una buena prueba.
Yo sigo apostando por él y por su hijo.

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